Muchas veces encontramos cosas, personas, lugares, emociones o demás que hacen algo dentro de nuestro ser, es una sensación imposible de explicar, y aunque quisiéramos las palabras no existen.
A veces se siente como si fuera una simple casualidad y tal vez sea así, o puede ser el destino o la simple coincidencia, era el momento, el lugar y la hora correcta, simplemente todo estaba ahí y fueron las circunstancias; bueno, sea como sea, llegamos a esas serendipias, a esos hallazgos que tal vez no era lo que buscábamos pero que cuando los encontramos se sintieron bien y correcto.
Así que quiero hablar de mis serendipias, de esos hallazgos que tal vez no buscaba pero me encontraron y me hacen sentir bien.
LIBROS:
No se como se pueden llegar a sentir algunas personas pero los libros para mi son una puerta de escape de la realidad a una donde la imaginación y el poder de una frase puede mas, no los buscaba y aunque al principio se sintió como trabajo, al final se convirtió en un lugar seguro.
AMISTADES:
Aunque a veces estas no pueden durar para siempre, algo que he aprendido es que estas llegan casi sin buscar, solo aparecen las personas correctas en el momento correcto.
MUSICA:
Y aunque esta siempre ha estado presente en nuestro entorno, la verdad es que casi la música cuando llega llega, no muchas veces te puedes sentir conectado con la música pero cuando encuentras la/las canciones/s además de el cantante, agrupación o solo instrumento todo se siente bien. Muchas veces son estas las que saben como transmitir nuestras emociones o nos ayudan a liberarnos de lo que sentíamos.
HABLAR:
Siempre va a ser lo mejor además de hacerlo con la persona adecuada o que sepa que me escucha, muchas veces llevamos todo con nosotros y eso es lo que mas daño nos hace cuando no dejamos de fluir, guardarnos las coas y en especial las que nos hacen daño nunca nos va a ser bien.
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